Niño.
Hola Odracir,
“Niño, entra en casa, que tu padre ya llegó,
Niño deja la pelota de trapos, que la noche ya está aquí.
Deja en paz a las sombras y estas te dejarán a ti…
No entres a jugar por el camino de la vereda mala,
que el camino es traicionero…
Ven a casa, que el pan ya está en la mesa.
Niño, no te caigas que la Luna te proteja.
- Madre, ¿debo temer a los gitanos?
- Pero si nosotros somos gitanos, alma de Dios vendito…
- Pero, mama las mujeres del mercado nuevo dicen a sus hijos:
“Cuidado con los gitanos!”
- ¿A qué voy a tener miedo entonces? Madre…
- Jajaja…de perderte en una noche sin Luna, entra y descansa, duerme tranquilo.
Yo te cantaré hasta que te duermas…
- Sí mama, no quiero tener miedo nunca…”


















